Entre el fogón y la esperanza: la historia de una madre que nunca se rindió
En la carretera San Francisco de Macorís–Nagua, justo en la comunidad de Güiza, cada amanecer tiene el mismo escenario: el humo saliendo del fogón, el olor a café recién colado y una mujer trabajadora preparando desayunos con amor para ganarse la vida honradamente.
Se trata de María Taveras Amarante, mejor conocida como “Dada” una madre soltera que, pese a las dificultades físicas que enfrenta diariamente, nunca permitió que los obstáculos la derrotaran. Con esfuerzo, sacrificio y valentía, logró criar sola a sus hijos trabajando cada día en su pequeño puesto de comida.
Mientras muchos apenas comienzan la mañana, ella ya lleva horas despierta organizando todo para recibir a los clientes que se detienen en la carretera buscando un desayuno caliente y hecho con cariño.
Su historia está marcada por la lucha. No tuvo una vida fácil. Entre necesidades económicas, cansancio y problemas de salud, aprendió a convertir el dolor en fortaleza. Aun así, nunca se quedó de brazos cruzados ni esperó que otros resolvieran por ella.