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Evita estas 20 cosas que pueden arruinar tu primera cita

Buscaste en una app, consultaste por ese conocido de tu amiga o te coordinaron un encuentro a ciegas. Cualquiera sea la vía de acceso a la cita inicial, las primeras impresiones marcan un precedente inolvidable. Además, determinan una potencial segunda instancia.

Pero ¿cómo lograr una velada exitosa sin conocerse? La clave está en el equilibrio, tanto en la conversación como en la exposición de los propios intereses. Y, sin dudas, en evitar estas 20 cosas que pueden arruinar tu primera cita.

Lo que debes evitar para dar una buena impresión
Atraviesa esta instancia emocionante y temible de la mejor manera. ¿Cómo? Esquivando las siguientes situaciones, acciones y temáticas podrás asegurar una primera cita inolvidable.

Ver también Bombardeo de amor: ¿qué es y cómo detectarlo?

1. Llegar muy tarde
Llegar tarde a un primer encuentro predispone de mala manera al resto de la cita. Hacer esperar a la otra persona se traduce como una falta de consideración.

Claro que puede haber casos excepcionales por urgencias. Sin embargo, haz lo posible para no tener que brindar explicaciones al respecto. Si la puntualidad es un problema general para ti, te compartimos esta guía para dejar de llegar tarde a todos lados.

2. Mirar el celular en exceso
Otro comportamiento descortés al que conviene ponerle atención es este. Es posible que los hábitos actuales nos hagan interactuar con el teléfono de manera automática. Sin embargo, enfrente hay otra persona a la que le desagradará esa actitud.

3. Hablar de tu ex
Una máxima insoslayable en los encuentros iniciales es no hablar de tu ex. Nadie quiere escuchar lo buena o mala que era aquella persona ni por qué te ha roto el corazón. Mucho menos, oír comparaciones actitudinales o físicas que incomoden.

Esos temas son para encuentros posteriores, donde la generación de confianza permite evitar malentendidos. Asimismo, no conviene hacer hincapié en el historial sexual personal. La vida íntima puede diferir mucho entre las personas y es algo que, probablemente, genere desacuerdos.

4. Acudir desarreglado
No es necesario ir de frac y galera, aunque sí mostrar una imagen prolija. El atuendo en la primera cita es importante.

Claro que la indumentaria depende del tipo de plan y del contexto, pero debe primar el sentido común. Evita el cabello sucio, la camisa sin planchar y la ropa manchada.

Una buena opción para encuentros diurnos siempre son los jeans bien combinados con blusas o camisas claras. Por su parte, en citas nocturnas se puede ser un poco más osado y portar atuendos elegantes.

5. Hablar de casamiento e hijos
Casarse o tener hijos es el sueño de muchas personas, pero aún desconoces si es el de tu cita. Por tal motivo, es mejor no apurarse con dichas cuestiones.

Tu interlocutor puede sentirse presionado a una búsqueda que no desea. No conviene adelantarse a temas profundos, más viables de abordar en encuentros posteriores.

6. Ir al cine o al teatro
Si bien algunas parejas eligen ver una película en el primer encuentro, lo cierto es que transcurrirán dos o tres horas en silencio. Lo mismo ocurre con las obras de teatro. A menos que sea un gusto previo de ambos y que luego haya una cena coordinada, es mejor evitar dichas salidas.

De todas formas, si resulta, se abre un tema de conversación común para una futura cita. Ten en cuenta que, para no arruinarlo, deben sobreponerse al extendido silencio.

7. Comer platos fuertes
Las cenas en restaurantes o bares suelen muy elegidas para las primeras citas. Aunque algunos opinan que es un plan ideal para segundos o terceros encuentros, se trata de una opción tradicional y viable, pero con ciertas salvedades.

Por ejemplo, no habría que pedir los siguientes platos:

Picantes: el estómago puede jugar una mala pasada.
Ajo y cebolla: no hace falta explicar mucho. El aliento lo dirá todo.
Sopa: es conveniente evitarlas por el ruido que se produce al tomarlas.
Hamburguesas: nada que se tome con las manos y tenga mucha grasa o salsa es recomendable.
Mariscos: pescados, langostinos, gambas y afines son difíciles de digerir y potentes para el aliento.
8. Apurarse con el sexo
En la actualidad, el sexo ya no es un tema tabú como antes. De hecho, muchas personas buscan tenerlo en el mismo encuentro inicial.

Sin embargo, es una cuestión en la que hay que adaptarse al contexto e interpretar el deseo ajeno. Ser insistente cuando el interlocutor no tiene la misma intención es una de las cosas que pueden arruinar tu primera cita.

9. Enfatizar en las creencias personales
Una primera cita no es una mesa de debate. Aunque mostrarse auténtico es una virtud, tampoco es necesario acudir a temas que pueden despertar susceptibilidades.

Hay que analizar el contexto y ser atinado con lo que pide la charla. A nadie le gusta que lo traten de convencer de ciertos ideales cuando apenas se están conociendo.

10. Hablar de tragedias familiares
No transformes el espacio en una sesión de terapia. Todas las personas cargan con situaciones complejas que no es necesario exponer en detalle durante la primera cita. Es posible mostrar tu sensibilidad de otras formas menos agobiantes.

11. Quejarse todo el tiempo arruina tu primera cita
Las personas muy quisquillosas en la primera impresión resultan molestas. ¿Problemas en el trabajo, en el estudio o en la familia? Guárdalos para próximos encuentros. Las charlas cargadas de negatividad no llegan a buen puerto.

Mucho menos ser quejoso con los camareros si se trata de una cena o con cualquier trabajador de servicio. En esos casos, es importante demostrar cordialidad.

12. Hablar mucho de uno mismo
Es cierto: se trata de un primer encuentro y hay que darse a conocer, pero no es necesario caer en el egocentrismo. No hables solo de ti mismo y escucha lo que la otra persona tiene para decir.

13. No preguntar nada interesante
Es atinado realizar preguntas para reflexionar sobre tu interlocutor. Aunque tampoco hay que forzar situaciones.

No es una entrevista de trabajo ni un interrogatorio. Intenta que surja una charla fluida, dando espacio para responder a la otra persona. Puedes incluso utilizar estas preguntas para saber si le gustas a tu cita; creará un contexto interesante y te ayudará a entender cómo va resultando la situación.

14. Mencionar el dinero con frecuencia
En este aspecto, los dos extremos pueden arruinar tu cita: tanto ostentar mucho dinero como quejarse por su escasez. Si la situación es la primera, es posible pecar de vanidoso, mientras que la segunda puede derivar en el perfil quejoso.

15. Exagerar o fingir pueden arruinar tu primera cita
Ser auténtico es fundamental para tener éxito en una primera cita. Exagerar cualidades o mentir sobre anécdotas y características personales, a corto o mediano plazo, termina mal. Tampoco es recomendable forzar intereses con la otra persona.

16. Ser desagradable con los modales
Existen obviedades que, de todas formas, hay que aclarar. Cuando se trata de una cena es importante mantener las formas lo mejor posible, así como evitar temas escatológicos en las conversaciones.

Pueden ocurrir situaciones en las que la charla tienda hacia ese lugar, como ciertas comidas y sus características, pero de ninguna manera hay que profundizar en ello.

17. Hacer hincapié en las debilidades
Recuerda: la negatividad constante no genera charlas amenas. Esto incluye a las quejas frecuentes, los problemas personales y también las propias debilidades. Está bien mostrarse humilde, pero no es necesario exponer todas tus inseguridades.

18. Presionarse demasiado
Llegar a la cita con la presión de que salga todo excelente y terminar en una pareja estable interfiere con el disfrute del momento. Puede continuar o no y ninguna de las dos posibilidades está mal. No todas las personas son compatibles, por lo que hay que quitarse dicha carga y pasarla bien.

19. Ir solo a lugares clásicos
No te quedes con los restaurantes o los cines. Bares, pubs y cavas de vinos son cada vez más diversos y también ofrecen ambientes propicios para un primer encuentro.

Otros optan por citas diurnas, como salir a un parque o jugar a los bolos. Analiza cuál puede gustarle más a tu invitada o invitado.

20. Pagar solo por ser hombre
Antes era un acto incuestionable de caballerosidad. En la actualidad, no todas las personas comparten la misma creencia.

Incluso, la situación del pago puede derivar en un momento incómodo. No está mal que el hombre invite la primera cita y tampoco hacerlo a medias.

Una buena forma de averiguarlo es preguntarle a la otra persona si la puedes invitar, antes de asumirlo como un hecho. Por otro lado, muchos creen que quien debe pagar la cita inicial es quien la propuso.