Skip to main content

El Congreso de El Salvador aprueba un mes más de vigencia a la medida contra las pandillas

El Congreso de El Salvador, dominado por el partido oficialista Nuevas Ideas (NI), aprobó este martes la vigésimo octava ampliación del régimen de excepción, medida implementada por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, que suspende garantías constitucionales en la llamada "guerra contra las pandillas".

Con 57 votos de los 60 diputados, NI y sus aliados ampliaron la medida sin debate o estudio previo tras la solicitud del Gobierno de Bukele.

Esta nueva ampliación, que tiene vigencia hasta el próximo 6 de agosto, se da a pesar de que el presidente Bukele afirmó en su discurso de investidura del 1 de junio que ha logrado sanar el "cáncer" de las pandillas, mientras que la población reclama mejoras en la economía.

De acuerdo con el decreto aprobado, desde marzo de 2022 se han registrado más de 81,100 detenciones bajo el régimen de excepción, por lo que la continuidad de la suspensión de los derechos constitucionales "siguen siendo las necesarias" para "continuar dando seguridad frente a la amenaza de las organizaciones criminales".

El régimen de excepción, que se ha convertido en la principal y única medida contra las también llamadas maras, se colocó como la medida más popular de la primera gestión de Bukele (2019-2024) y le granjeó su reelección inmediata, pese a la prohibición constitucional.

Organizaciones humanitarias han recibido más de 6,000 denuncias de violaciones a derechos humanos, principalmente por detenciones arbitrarias y torturas, y reportan más de 300 muertes de detenidos bajo custodia estatal.

Entidades como Amnistía Internacional advierten de que en las comunidades empobrecidas, la violencia de las pandillas se ha sustituido por la estatal.

Este régimen se aprobó tras el asesinato de más de 80 personas en menos de tres días en marzo de 2022, lo que investigaciones del medio local El Faro señalan que se dio por la ruptura de un pacto entre el Gobierno y las bandas criminales.

El Gobierno atribuye a este medida y a su Plan Control Territorial la disminución de los homicidios en el país centroamericano que por muchos años fue considerado uno de los más peligrosos del mundo.

El Salvador registra 57 homicidios en lo que va de año, 18 casos menos que en el mismo período en 2023, de acuerdo con datos oficiales proporcionados recientemente a EFE.

En 2023, se registraron 154 homicidios, 341 menos que los 495 contabilizados en 2022, según datos de la Policía publicados en su sitio web el pasado 3 de enero.

La mayoría de homicidios cometidos en el país centroamericano son atribuidos a las pandillas Mara Salvatrucha (MS13), el Barrio 18 y otras minoritarias que mantenían control en colonias y barrios populosos.